Elon Musk admitió en el estrado que no supo con certeza que OpenAI incumplió sus promesas hasta después de que Microsoft invirtió 10.000 millones de dólares en la compañía. La declaración se produjo durante el contrainterrogatorio y fue aprovechada por la defensa para debilitar el eje central de la demanda.
El contexto del juicio
Musk demandó a OpenAI y a su CEO, Sam Altman, alegando que la organización abandonó su misión original sin fines de lucro para convertirse en una empresa orientada al beneficio comercial. La demanda sostiene que esa transformación violó los acuerdos fundacionales que motivaron los aportes iniciales del empresario.
El juicio se lleva adelante en un tribunal federal de California. Musk fue uno de los cofundadores de OpenAI en 2015 y aportó fondos significativos en sus primeros años, antes de abandonar el directorio en 2018.
Qué pasó durante el contrainterrogatorio
El abogado de OpenAI presionó a Musk con una línea de preguntas orientada a mostrar que su cliente no tenía pruebas concretas de incumplimiento en el momento en que ocurrieron los hechos que denuncia.
Musk reconoció que su certeza sobre el presunto incumplimiento llegó recién después de la inversión de Microsoft, anunciada en 2023. Esa admisión es relevante: si Musk no detectó el problema en tiempo real, la defensa puede argumentar que la lectura del demandante es retroactiva y no una violación objetiva y verificable de compromisos previos.
El contrainterrogatorio también exploró la cronología de las decisiones internas de OpenAI y el conocimiento que Musk tenía de ellas durante su período en el directorio.
Lo que busca demostrar la defensa
La estrategia del equipo legal de OpenAI apunta a mostrar que Musk actuó con información incompleta o con una interpretación subjetiva de los hechos.
Si logra establecer que el demandante no tenía claridad sobre el supuesto incumplimiento hasta un momento tardío —y posterior a eventos clave—, puede reducir la solidez jurídica del reclamo. La defensa también podría usar esa línea para sugerir que la demanda está motivada por conflictos personales o competitivos, más que por una violación real de acuerdos.
Musk fundó xAI en 2023, un competidor directo de OpenAI, lo que la defensa señaló en etapas previas del proceso como un posible factor de motivación.
Los argumentos de Musk
El equipo de Musk sostiene que OpenAI se desvió de su propósito fundacional: desarrollar inteligencia artificial de forma segura y en beneficio de la humanidad, sin anteponer el lucro.
La demanda original fue presentada en 2024 y reformulada varias veces. Incluye acusaciones contra Altman y otros directivos por supuesta violación de obligaciones fiduciarias y de los términos bajo los cuales se recibieron las donaciones iniciales.
Durante el interrogatorio directo, Musk declaró que creyó en las promesas fundacionales y que su participación económica estuvo condicionada a que OpenAI mantuviera ese rumbo.
Qué sigue
El juicio continúa con nuevas jornadas de testimonio. La defensa tiene pendiente presentar sus propios testigos y evidencia documental. El fallo podría tener implicancias sobre cómo se regulan jurídicamente las conversiones de organizaciones sin fines de lucro en empresas comerciales dentro del ecosistema tecnológico estadounidense.







