¿Impacto en Argentina? El Banco Mundial advirtió que la guerra en Medio Oriente es un “shock histórico” para los mercados de materias primas

El Grupo Banco Mundial publicó su edición de abril del Commodity Markets Outlook y estableció que la guerra en Medio Oriente está provocando una grave conmoción en los mercados mundiales de productos básicos. Los precios generales de los productos básicos aumentarán un 16% en 2026, impulsados por el incremento de los precios de la energía y los fertilizantes, y por los máximos históricos de varios metales clave.

El organismo calificó el momento como un quiebre histórico. El conflicto generó la mayor pérdida de suministro de petróleo registrada hasta la fecha, con una caída cercana a 10 millones de barriles diarios en marzo.

El petróleo, en el centro del ajuste

El detonante fue el bloqueo en el estrecho de Ormuz. Por ese paso transita cerca del 35% del comercio mundial de petróleo crudo transportado por mar. Los ataques a la infraestructura energética de la región interrumpieron el flujo de manera abrupta.

El precio del petróleo Brent subió de 72 dólares por barril a fines de febrero a 118 dólares al cierre de marzo, el mayor aumento mensual registrado. Incluso después de moderarse desde ese pico, el Brent se mantuvo más de un 50% por encima de los valores de principios de año.

Las proyecciones del informe sitúan el Brent en un promedio de 86 dólares por barril en 2026, frente a los 69 dólares registrados en 2025. Esos pronósticos asumen que las disrupciones más agudas terminarán en mayo y que el tráfico marítimo por Ormuz se recuperará de manera gradual hacia fin de año.

Fertilizantes, alimentos e inflación: el efecto cascada

El encarecimiento de la energía no se quedó en el petróleo. Se trasladó de inmediato a los fertilizantes, cuyo precio escala directamente con el del gas natural.

El índice de fertilizantes del Banco Mundial proyecta un aumento del 31% en 2026. La urea, que depende en gran medida del gas natural, lidera ese movimiento con una suba del 60%.

El impacto sobre los alimentos no tardará en seguir. La asequibilidad de los fertilizantes caerá a su peor nivel desde 2022, lo que erosionará los ingresos de los agricultores y pondrá en peligro el rendimiento futuro de los cultivos.

En materia de inflación, el escenario base del informe incorpora una tasa promedio del 5,1% en las economías en desarrollo durante 2026, con riesgos al alza según la evolución del conflicto.

El golpe más fuerte, para las economías emergentes

El informe subrayó que el impacto no es simétrico. El aumento de los precios de la energía está destinado a desacelerar el crecimiento en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Indermit Gill, economista en jefe del organismo, describió el mecanismo con precisión: la guerra golpea a la economía mundial en oleadas acumulativas, primero con el aumento de los precios de la energía, luego con el de los alimentos y, finalmente, con el aumento de la inflación, que elevará las tasas de interés y encarecerá aún más la deuda.

El crecimiento mundial podría reducirse entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales en el escenario base, con mayor impacto en los mercados emergentes. La inflación global podría aumentar hasta 300 puntos básicos.

El futuro cercano

El Banco Mundial presentó además un escenario de riesgo extremo. Si las disrupciones se prolongan, el precio promedio del Brent en 2026 podría ubicarse entre 95 y 115 dólares por barril.

El economista en jefe adjunto del organismo, Ayhan Kose, advirtió que los gobiernos deben resistir la tentación de aplicar medidas de apoyo fiscal amplias y no focalizadas. En su lugar, recomendó brindar apoyo rápido y temporal dirigido a los hogares más vulnerables.

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