Palantir desata un fuerte debate con un manifiesto de 22 puntos: posiciona a grandes empresas tecnológicas en la defensa de occidente, reinvindica el servicio militar y habla de “deuda moral” con Estados Unidos

La empresa de análisis de datos y seguridad nacional Palantir difundió esta semana en X un documento de aproximadamente mil palabras. El texto sintetiza los argumentos centrales del libro The Technological Republic, coescrito por el CEO Alex Karp y Nicholas Zamiska. Es, en la práctica, un manifiesto corporativo-geopolítico.

El libro fue publicado en febrero de 2025 y llegó al número uno de la lista de bestsellers del New York Times. La versión resumida apareció el 18 de abril de 2026 bajo el título “The Technological Republic, in brief”.

¿Por qué importa?

Palantir no sólo es una de las empresas más importantes del mundo en desarrollo de inteligencia artificial, sino que resulta clave en la aplicación de la nueva tecnología a sistemas de defensa.

Además, su cofundador, Peter Thiel, lleva adelante un acercamiento con el gobierno argentino y será recibido por el presiente Javier Milei. El encuentro está previsto para este jueves, a las 14 horas, en la Casa Rosada. La prensa argentina informó que ya mantuvo un encuentro con el asesor presidencial Santiago Caputo. Sin embargo, no es la primera reunión de estas características: en 2024 Thiel y Milei ya se encontraron en una reunión que tuvo como promotor a Alec Oxenford, actual embajador argentino en Estados Unidos.

El argumento central: poder duro, software y democracia

El documento arranca con una premisa directa: las empresas tecnológicas de Estados Unidos tienen una “deuda moral” con el país y deben participar activamente en su defensa.

El segundo eje es geopolítico. El texto plantea que el desarrollo de capacidades militares basadas en software será determinante en el equilibrio de poder, y que la disuasión global se trasladará desde el ámbito nuclear hacia sistemas basados en inteligencia artificial.

El punto cinco del documento lo formula sin rodeos: la pregunta no es si se construirán armas con IA, sino quién las construirá y con qué propósito.

Los 22 puntos: de la obligación moral al servicio militar

El manifiesto cubre un espectro amplio de temas. Entre sus posiciones se incluyen: el deber “moral” de las tecnológicas de participar en la defensa, la necesidad del poder duro para que las democracias prevalezcan, y un llamado a incorporar la religión en la vida pública.

Uno de los puntos más llamativos es el número seis. El texto plantea que el servicio nacional debería ser un deber universal y que la sociedad debería considerar seriamente alejarse de un ejército completamente voluntario.

El punto 22, el último, critica lo que llama el pluralismo vacío: afirma que algunas culturas generaron importantes avances mientras que otras resultan “regresivas”, y cuestiona la visión que evita hacer juicios de valor.

El contexto: contratos, Gaza y la administración Trump

La publicación del manifiesto no ocurrió en el vacío. Palantir enfrenta críticas globales por su apoyo al operativo de control migratorio del presidente Trump y por su respaldo a las acciones militares israelíes en Gaza y Cisjordania.

Junto con la publicación del manifiesto en el New York Times, Palantir también ocupó una página entera del diario para declarar que la empresa “apoya a Israel”.

El vínculo con la Casa Blanca también es explícito. Trump respaldó públicamente a la compañía en días recientes con una publicación en Truth Social que incluía el ticker de la acción. Las acciones de Palantir cotizan actualmente con un ratio precio/beneficio superior a 230, territorio de meme-stock.

Las reacciones: críticas desde distintos ángulos

El texto generó repudio transversal. El investigador Eliot Higgins señaló que los postulados del documento deben analizarse en el contexto de una empresa que desarrolla software para organismos de seguridad.

Desde Amnesty International calificaron a Palantir como una empresa con un historial de “flagrante desacato al derecho internacional”, tanto en los operativos migratorios en Estados Unidos como en su provisión de productos de IA a las fuerzas israelíes.

La crítica llegó también desde sectores inesperados. El comentarista conservador Richard Hanania preguntó públicamente: “¿Quién diablos se creen que son? ¿Creen que pueden pedir que reclutemos gente porque espían a todos?”

Lo que viene

La publicación se produce en un momento en que Silicon Valley estrechó considerablemente sus lazos con el Pentágono, con una aceleración marcada desde enero de 2025. El manifiesto de Palantir formaliza una posición que la compañía ya sostenía en la práctica: las empresas tecnológicas como actores estratégicos de la seguridad nacional, no solo como proveedores de servicios. El debate sobre los límites de ese rol acaba de comenzar.

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