Una investigación de 404 Media reveló que Amazon está comprando grandes cantidades de libros físicos para utilizarlos en el desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial. Según el medio, algunos de esos ejemplares terminan siendo destruidos después de ser escaneados página por página.
El caso salió a la luz después de que libreros detectaran un aumento inusual en las compras de libros. Uno de ellos recibió un pedido de unos 1.000 ejemplares y colocó un AirTag en uno de los libros para seguir su recorrido. El ejemplar terminó en un depósito de Amazon en Las Vegas, donde empleados describieron un proceso en el que se cortan los lomos para acelerar el escaneo y luego se descartan los libros. Amazon confirmó que compra libros para desarrollar y mejorar sus productos, aunque no detalló el proceso.
Muchos de los ejemplares fueron publicados antes de 2022, una selección que permitiría garantizar que los textos fueron escritos antes del auge de la IA. El objetivo es evitar el llamado “colapso del modelo”, que puede producirse cuando los sistemas se entrenan repetidamente con contenido generado por otras IA. El caso vuelve a mostrar hasta dónde están llegando las empresas para conseguir datos de calidad para entrenar sus modelos.
