En la primera jornada del juicio contra Meta, los abogados de la compañía rechazaron las acusaciones de 29 estados de EE.UU. de que Facebook e Instagram fueron diseñados deliberadamente para generar comportamientos adictivos entre niños y adolescentes.
La defensa sostuvo que Meta no buscó perjudicar a los menores y destacó las medidas implementadas para protegerlos. Entre ellas, el bloqueo de cuentas de usuarios menores de 13 años: la compañía aseguró haber eliminado unas 600.000 cuentas de este tipo durante los últimos tres meses.
Del otro lado, los fiscales acusaron a Meta de haber priorizado sus beneficios por encima de la seguridad de los menores y reclamaron cambios en el funcionamiento de sus plataformas. Durante la primera jornada también declaró Arturo Béjar, un exempleado de la compañía que afirmó haber advertido a sus directivos sobre daños asociados al diseño de Instagram.
El juicio podría extenderse entre cuatro y seis semanas y se espera que declaren Mark Zuckerberg y Adam Mosseri, responsable de Instagram. Los estados buscan sanciones económicas y modificaciones en las funciones de Facebook e Instagram que, según sostienen, favorecen comportamientos obsesivos y compulsivos.
