Radiografía del “Tsunami” automotriz chino: Avanza con fuerza sobre Argentina, Brasil y México y apunta a dominar el mercado latinoamericano

El año 2025 marcó un punto de inflexión histórico: China dejó definitivamente de ser sinónimo de producción barata para consolidarse como la potencia tecnológica dominante de la industria automotriz global. Con más de 34 millones de vehículos fabricados —un tercio del total mundial— y exportaciones que superaron 7.100.000 unidades, el gigante asiático redibujó el mapa del negocio automotor.
En ese nuevo tablero, México, Brasil y Argentina emergieron como sus principales cabezas de playa fuera de Asia.

📈 La marea china, en números

La magnitud del avance durante 2025 no tiene precedentes:

Dominio eléctrico
China produjo 16.600.000 Vehículos de Nueva Energía (NEV). El 15% se exportó, duplicando los registros de 2024 y acelerando la transición global hacia la movilidad eléctrica.

México, la puerta de entrada
Se convirtió en el principal destino mundial de autos chinos, con casi 244.000 unidades importadas. Las marcas asiáticas ya controlan el 20% del mercado local, un salto impensado hace apenas tres años.

Brasil, soberanía importada
Importó 200.000 vehículos y China pasó a ser su primer proveedor extranjero, con el 62% de la cuota de importación, desplazando por primera vez a la Argentina de ese podio histórico.

Argentina, crecimiento acelerado
Con 42.000 unidades ingresadas, el volumen fue menor, pero el crecimiento fue el más explosivo de la región: +120% interanual, impulsado por un régimen especial para vehículos extrazona y eléctricos.

🔋 BYD: de las baterías al trono global

La historia de BYD (Build Your Dreams) es la síntesis del modelo chino. Fundada en 1995 como fabricante de baterías para celulares, en 2003 compró una automotriz estatal en quiebra y apostó por algo inusual en la industria: integración vertical total. En la actualidad produce desde sus propios chips hasta la Blade Battery, una batería de litio-ferrofosfato reconocida por su seguridad y durabilidad.

En noviembre de 2025 alcanzó un hito simbólico: 10 millones de vehículos eléctricos producidos, superando a Tesla en volumen de ventas globales.

El desembarco argentino
El 19 de enero de 2026, el buque BYD Changzhou atracó en la Terminal Zárate y descargó 6.000 vehículos en una sola operación, una logística inédita en el país. La marca aprovechó el nuevo cupo de 50.000 unidades anuales con arancel 0% para eléctricos e híbridos de menos de USD 16.000 FOB, eliminando intermediarios y reduciendo costos.

🖥️ El auto como “smartphone con ruedas”

Una de las claves de los modelos 2026 fue la integración nativa de Google built-in.
A diferencia del Android Auto tradicional, vehículos como el BYD Atto 2 incorporan Google Maps y el Asistente de Google directamente en el sistema operativo del auto. El resultado: climatización, música y navegación se controlan por voz, sin cables ni dependencia del celular.

El auto deja de ser solo un medio de transporte y pasa a ser una plataforma tecnológica sobre ruedas.

💡 Escala china vs. proteccionismo occidental

La barrera estadounidense
La expansión china coincidió con una escalada de tensiones comerciales. Tras asumir en enero de 2025, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles de hasta el 100% a los autos chinos para bloquear su ingreso a Estados Unidos.
El efecto fue inmediato: China redirigió su excedente productivo hacia Latinoamérica, inundando mercados como México y Brasil con precios agresivos y alto contenido tecnológico.

La jugada brasileña
Para sortear aranceles, BYD activó su mega-fábrica en Camaçari (Bahía), con una inversión de 5.500 millones de Reales (más de USD 1.000 millones). Allí comenzó a ensamblar modelos como el Dolphin Mini y confirmó el desarrollo de motores triflex (eléctrico, nafta y etanol).
Desde fines de 2026, esa base permitirá el ingreso a la Argentina con arancel 0% Mercosur, desafiando directamente a las plantas locales aún ancladas en la combustión tradicional.

🔮 Las perspectivas para el 2026

Para finales de este año, la producción china en Brasil podría alcanzar las 150.000 unidades anuales, presionando a la baja los precios en las concesionarias argentinas.

La verdadera prueba de fuego llegará a mediados de 2026 con el lanzamiento de la pick-up BYD Shark. Si China logra penetrar el segmento de las “chatas” —el corazón productivo y cultural de la industria argentina—, el cambio de paradigma será irreversible.

🏁 Zoom out a la noticia

El avance chino en el Cono Sur ya no es una tendencia: es una realidad estructural. Las automotrices tradicionales se ven obligadas a acelerar su transición frente a un competidor que no solo fabrica autos, sino que domina todo el ecosistema tecnológico, logístico y energético.

En el nuevo paradigma, no alcanza con producir vehículos eficientes. La competencia ahora es contra un modelo chino integrado, escalable y digital, que redefine las reglas del juego y marca, quizás, el comienzo del fin de una era para la industria automotriz tradicional en América Latina.

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