Guía para entender cómo impacta la guerra en Medio Oriente en tu bolsillo

Por redacción de Quvo

LO QUE PASA

La tensión en Medio Oriente volvió a sacudir el mercado energético global. El petróleo sube con fuerza y el impacto ya se siente en el surtidor argentino.

La nafta súper cuesta $1.717 el litro en CABA y acumula una suba de 9,6% en lo que va de 2026. Solo en marzo, el aumento fue 6,7%.

En otras palabras: la geopolítica global vuelve a impactar directamente en el bolsillo local.

EL DETONANTE

La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán disparó el precio internacional del petróleo.

El barril de Brent crude oil alcanzó US$118,50 y acumula un aumento cercano al 67% en lo que va del año.

A comienzos de 2026, el mercado proyectaba un barril cerca de US$60.

El salto fue abrupto: el mercado pasó en pocas semanas de un escenario de estabilidad a uno de alto riesgo energético global.

EL PUNTO CRÍTICO: ORMUZ

El verdadero foco de preocupación está en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta.

Por allí circula aproximadamente 20% del comercio mundial de petróleo.

Desde el inicio de los ataques, el tránsito marítimo en la zona se habría reducido hasta un 70%.

El estrecho es clave para el petróleo que exportan países como Arabia Saudita, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.

Si la circulación no se normaliza, los precios internacionales podrían seguir subiendo.

Y eso terminaría impactando nuevamente en el precio de los combustibles.

EL EFECTO EN ARGENTINA

El shock petrolero tiene un efecto doble para la economía argentina.

Por un lado, encarece los combustibles y presiona sobre la inflación.

Pero al mismo tiempo mejora los ingresos por exportaciones energéticas.

Argentina exporta hoy cerca de 300.000 barriles diarios de petróleo.

Con el barril cerca de US$120, las exportaciones energéticas podrían sumar entre US$3.000 y US$4.000 millones adicionales durante 2026.

Gran parte de ese crecimiento proviene de Vaca Muerta, que se consolida como uno de los principales polos energéticos de América Latina.

MIENTRAS TANTO: MILEI EN NUEVA YORK

En paralelo al shock energético, el presidente Javier Milei participa en Nueva York de Argentina Week 2026, un encuentro que busca atraer inversiones internacionales.

Durante su visita mantendrá reuniones con inversores y ejecutivos de Wall Street.

Entre ellas, un encuentro con Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, y una conferencia en Yeshiva University.

La agenda se produce en un momento clave: la energía volvió al centro de la agenda global.

EN FOCO

El petróleo suele ser un indicador adelantado de tensiones globales.

Cuando el precio sube abruptamente, suele anticipar mayor inflación internacional, presión sobre bancos centrales y volatilidad en los mercados financieros.

La historia reciente ofrece varios ejemplos: la Crisis del petróleo de 1973, la Invasión de Irak de 2003 o la Invasión rusa de Ucrania de 2022.

Cada shock energético termina teniendo consecuencias mucho más amplias que el precio del combustible.

LA GRAN PREGUNTA

¿Cuánto más puede subir el petróleo?

El ex secretario de Energía Daniel Montamat lo resume así:

“Si el conflicto pierde intensidad, el petróleo puede bajar tan rápido como subió.”

En otras palabras, el precio del combustible hoy depende más de la geopolítica que de la economía.

ZOOM OUT

El surtidor argentino se ha convertido en un termómetro directo de las tensiones globales.

Un conflicto a miles de kilómetros puede encarecer el transporte, presionar sobre la inflación y mejorar las exportaciones energéticas.

La energía volvió al centro del tablero global.

Y cuando eso ocurre, la política internacional y la economía doméstica dejan de ser mundos separados.

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