Tras casi cuatro meses de hostilidades en Medio Oriente, Washington y Teherán anunciaron este domingo el alcance de un acuerdo integral que pone fin de manera inmediata a las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el conflicto en territorio libanés. El anuncio fue realizado por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actuó como mediador clave, y la ceremonia de firma oficial está programada para el viernes 19 de junio en Ginebra, Suiza.
Uno de los puntos centrales del entendimiento es la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía por la cual transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, cuyo cierre había sacudido la economía global. Según Trump, el acuerdo marco también impediría que Irán se dote de armas nucleares, una perspectiva que ya provocó una caída en los precios del petróleo.
Sin embargo, el camino no está exento de tensiones. La cuestión central del programa nuclear iraní sigue sin resolverse completamente, y el acuerdo ha sido criticado por el gobierno israelí y por miembros del propio Partido Republicano de Trump. Irán, por su parte, insiste en que no renunciará al control del estrecho de Ormuz ni a su derecho al enriquecimiento nuclear, mientras Trump acusó a Teherán de tergiversar los términos pactados.


