AMD presentó resultados récord en el segundo trimestre de 2026, con ingresos por US$11.500 millones, un 50% más que un año atrás. El principal impulso llegó del negocio de centros de datos, cuyos ingresos crecieron un 107% interanual gracias a la demanda de chips para inteligencia artificial.
La división de Data Center facturó US$6.700 millones durante el trimestre, impulsada por los procesadores EPYC y las GPU Instinct, dos de las líneas de productos con las que AMD busca competir en el mercado de infraestructura para IA dominado por Nvidia.
Pese a los resultados históricos, las acciones cayeron en Wall Street porque la previsión de ingresos para el próximo trimestre no alcanzó las expectativas de algunos inversores. La reacción vuelve a mostrar que, en plena carrera por la inteligencia artificial, el mercado ya no solo premia el crecimiento, sino también la capacidad de sostener ese ritmo en el tiempo.
