McDonald’s es hoy una de las marcas más reconocidas del planeta y un símbolo global de la comida rápida. Fundada en Estados Unidos en 1955, la cadena construyó su expansión sobre un modelo estandarizado que combina precios accesibles, rapidez en el servicio y una identidad visual fácilmente identificable, con presencia en más de 100 países.
En las últimas décadas, la compañía debió adaptarse a cambios profundos en los hábitos de consumo. La presión por una alimentación más saludable, la competencia de nuevas cadenas y las exigencias ambientales llevaron a McDonald’s a diversificar su menú, incorporar opciones locales y avanzar en compromisos de sostenibilidad, desde envases reciclables hasta la reducción de su huella de carbono.
Aun así, McDonald’s sigue siendo un termómetro de la economía global y de la cultura urbana. Sus resultados suelen reflejar el pulso del consumo masivo y su presencia en distintas regiones muestra cómo una marca puede mantener una identidad común mientras se ajusta a realidades sociales, económicas y culturales muy diferentes.
A lo largo de cientos de viajes, Mookie Tenembaum recorrió la amplia mayoría de sus sucursales en gran cantidad de países. Y habla de ellas, de sus servicios y de sus particularidades, en este episodio de El Observador Internacional, en diálogo con Horacio Cabak.
