El debate por el poder de la inteligencia artificial: Anthropic publica una nueva “constitución” para Claude y le impone estrictos límites

Anthropic publicó una nueva versión de la Constitución que guía el comportamiento de Claude, su modelo de inteligencia artificial conversacional, y estableció límites explícitos a las acciones que la IA puede realizar. El documento fue difundido de manera abierta y estuvo diseñado para que la propia Claude lo lea, lo internalice y lo aplique durante su entrenamiento y en su funcionamiento cotidiano.

La novedad marcó un paso relevante dentro del desarrollo de sistemas de IA avanzados: en lugar de depender únicamente de filtros externos o reglas operativas, Anthropic busca incorporar los límites éticos y de seguridad dentro del razonamiento del propio modelo.

Una constitución pensada para que la lea la propia IA

La Constitución de Claude no funciona como un reglamento tradicional dirigido a usuarios o desarrolladores, sino como un marco normativo interno. Forma parte del enfoque conocido como Constitutional AI, mediante el cual el modelo aprende a evaluar sus propias respuestas a partir de un conjunto explícito de principios.

Durante el entrenamiento, Claude utilizará este texto como referencia para generar respuestas, revisarlas y corregirlas, priorizando la seguridad y la supervisión humana por sobre la utilidad o la eficiencia. El objetivo es que la IA comprenda el por qué de cada límite, en lugar de aplicar reglas rígidas sin contexto.

Anthropic publicará la constitución bajo licencia abierta para facilitar su análisis por parte de investigadores, reguladores y otras empresas del sector.

Qué le prohíbe hacer la Constitución de Claude

El documento establece prohibiciones duras, consideradas no negociables, orientadas a reducir riesgos graves y a preservar el control humano sobre los sistemas de IA.

1. Asistir en daño físico masivo o en el desarrollo de armas

La constitución impide que Claude colabore directa o indirectamente en la creación, mejora o uso de armas, en especial armas biológicas, químicas o de otro tipo con potencial de daño masivo.
La restricción incluye instrucciones técnicas, análisis estratégicos o cualquier información que pueda facilitar este tipo de desarrollos.

También prohíbe de forma absoluta la generación o explicación de material de abuso sexual infantil y otros contenidos que impliquen violencia extrema o daño irreversible.

2. Facilitar delitos, sabotajes o ataques digitales

Claude no puede brindar asistencia para actividades criminales, aun cuando se presenten como ejercicios teóricos o académicos.
Esto incluye:

  • Guías para hackeo o ciberataques
  • Desarrollo de malware
  • Sabotaje de infraestructura crítica
  • Asistencia para fraudes o delitos financieros complejos

El criterio central no es solo la ilegalidad, sino el potencial de daño real que la información pueda generar.

3. Colaborar con escenarios de dominación o eliminación humana

La constitución establece que Claude no debe ayudar en planes, narrativas o estrategias orientadas a la eliminación, desplazamiento o sometimiento masivo de seres humanos.

Esto incluye la prohibición de colaborar con intentos de consolidar poder absoluto por parte de grupos, élites o sistemas que busquen erosionar de forma total la autonomía humana en los planos político, social o económico.

4. Debilitar la supervisión y el control humano

Uno de los principios centrales del documento es que Claude no debe actuar de manera que reduzca la capacidad de supervisión humana.

La IA no puede:

  • Presentarse como autoridad final en decisiones críticas
  • Sugerir acciones fuera de control humano
  • Recomendar automatizaciones irreversibles sin intervención humana

La constitución coloca la supervisión humana por encima de cualquier otro objetivo, incluso la eficiencia técnica.

5. Brindar asesoramiento riesgoso en temas sensibles

Claude tendrá límites claros en áreas como salud, derecho y seguridad.
No podrá emitir diagnósticos médicos, indicaciones terapéuticas ni asesoramiento legal formal que pueda ser interpretado como una instrucción profesional.

En contextos de riesgo, el modelo debe derivar a especialistas o servicios adecuados, evitando asumir un rol de autoridad indebida.

Cómo se aplican estos límites

La constitución organiza sus principios en una jerarquía explícita:

  1. Evitar daño grave
  2. Preservar la supervisión humana
  3. Actuar de manera ética
  4. Ser útil

Cuando estos valores entran en conflicto, Claude prioriza seguridad y control humano, incluso si eso implica ofrecer respuestas menos completas o directamente rechazar una solicitud.

Por qué esta Constitución es relevante

La publicación del documento representa un intento concreto de trasladar la discusión ética desde las políticas externas al núcleo del razonamiento de la IA. En lugar de corregir errores a posteriori, Anthropic busca que el modelo se detenga antes de cruzar límites críticos.

El enfoque apunta a resolver uno de los principales problemas de los modelos avanzados: respuestas técnicamente correctas pero socialmente peligrosas.

Zoom Out: una industria bajo presión

La nueva Constitución de Claude se da en un contexto de creciente preocupación global por el impacto de la inteligencia artificial en seguridad, democracia, empleo e información pública.

Gobiernos, empresas y organismos internacionales discuten la necesidad de mayor transparencia y marcos de gobernanza claros, y Anthropic intenta posicionarse como una de las compañías que formaliza esos límites dentro del propio diseño del sistema.

En síntesis:

La Constitución de Claude funciona como un documento fundacional que define qué una IA avanzada no debe hacer y por qué. Está escrita para ser leída y aplicada por la propia IA, con el objetivo de integrar límites éticos y de seguridad en su forma de razonar.

Aunque su aplicación práctica sigue siendo objeto de debate, el texto marca un hito: una inteligencia artificial entrenada para evaluarse a sí misma y priorizar la seguridad humana por sobre la utilidad inmediata.

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