Rusia comenzó a probar en Ucrania drones capaces de seleccionar por sí mismos el objetivo final mediante inteligencia artificial, sin intervención humana durante la última etapa del ataque. Según The New York Times, uno de estos dispositivos provocó la muerte de tres civiles en Zaporiyia el pasado 6 de julio.
Investigadores ucranianos encontraron en los restos del dron minicomputadoras Nvidia Jetson Orin, capaces de procesar imágenes y reconocer objetos. El sistema habría sido programado para dirigirse hacia una estación de servicio y utilizar su visión artificial para identificar el objetivo concreto durante la aproximación.
El caso representa un nuevo avance en la autonomía de los sistemas de armas, que hasta ahora dependían en mayor medida de que un operador humano seleccionara el blanco. Tanto Rusia como Ucrania desarrollan tecnologías similares, aunque el alcance y la fiabilidad de estos sistemas todavía están en evolución.


