Los nuevos centros de datos para inteligencia artificial en Europa estarán, en promedio, 175 kilómetros de los principales hubs urbanos, frente a los 46 kilómetros de los proyectos construidos entre 2022 y 2025, según datos de JLL citados por Reuters.
La razón es cada vez más evidente: la energía disponible y el costo del terreno están ganando peso frente a la cercanía con las grandes ciudades. En Amsterdam, Londres y Frankfurt, el terreno con acceso a energía cuesta unos €2,36 millones por MW, frente a €512.000 en ciudades secundarias.
El cambio está llevando nuevos proyectos hacia zonas rurales de España y el norte de Suecia. “Los centros de datos están siendo llevados a donde está la energía, no al revés”, señaló JLL.
La tendencia muestra cómo la expansión de la IA está empezando a modificar la geografía de la infraestructura tecnológica: los nuevos centros de datos ya no necesariamente se construyen donde están las grandes ciudades, sino donde hay electricidad abundante y barata.


