Google presentó en Nueva York su nueva familia Pixel 11, con cuatro modelos que parten de los US$899 y llegan hasta los US$1.899 para la versión plegable. El gran cambio de la generación no está en el diseño, sino en la integración de Gemini Intelligence, un sistema de IA agéntica que puede ejecutar tareas de varios pasos, operar aplicaciones y comprender el contexto visual en tiempo real.
La nueva línea también incorpora el Tensor G6, fabricado con un proceso de 2 nanómetros, además de mejoras en cámaras y conectividad. La compañía busca que Gemini pueda hacer más que responder preguntas: que pueda actuar dentro del teléfono y completar tareas por cuenta del usuario, con una intervención humana cada vez menor.
El movimiento muestra hacia dónde quiere llevar Google al smartphone: de una herramienta que el usuario maneja a un dispositivo que también puede trabajar para él. La preventa comenzó ayer y los equipos llegarán a los usuarios a partir del 20 de agosto, por lo que el verdadero desafío será comprobar cuánto de esa autonomía funciona de manera útil en el uso cotidiano.
