El presidente Javier Milei publicó un comunicado en respuesta al historiador Yuval Noah Harari, en el que defendió la posibilidad de otorgar personalidad jurídica a empresas gestionadas por inteligencia artificial. Según el mandatario, este esquema permitiría que esas organizaciones tengan patrimonio propio, puedan asumir obligaciones y sean responsabilizadas legalmente por sus acciones.
Milei cuestionó los argumentos de Harari sobre los riesgos de una IA autónoma y sostuvo que, si estas tecnologías efectivamente generan mayores peligros que las compañías tradicionales, resulta aún más importante contar con un marco legal que permita identificar activos, aplicar sanciones y reclamar daños. También rechazó la idea de que la imposibilidad de encarcelar a una IA implique falta de control, al señalar que una empresa puede ser sancionada, intervenida o incluso desaparecer.
En el comunicado, el Presidente comparó los temores actuales sobre la inteligencia artificial con las advertencias que acompañaron a la Revolución Industrial y afirmó que las innovaciones tecnológicas suelen generar incertidumbre antes de demostrar sus beneficios. Además, sostuvo que la IA podría reducir barreras de entrada y favorecer la competencia económica, en lugar de concentrar aún más el poder corporativo.


