El gigante de los chips impulsa un ecosistema híbrido que combina IA clásica con sistemas cuánticos
Nvidia lanzó el programa de código abierto Ising, diseñado para ayudar a investigadores y empresas a construir procesadores cuánticos capaces de ejecutar aplicaciones de alto rendimiento. La iniciativa busca abordar dos de los principales desafíos del sector: la corrección de errores cuánticos y la calibración de los sistemas.
IonQ, la primera empresa pública de computación cuántica de «pura sangre», emerge como uno de los primeros beneficiarios de la estrategia cuántica de Nvidia, convirtiéndose en socio clave de hardware dentro del creciente ecosistema que la empresa está construyendo. Las acciones de IonQ acumularon una suba superior al 66% en el último mes, impulsadas en parte por estos anuncios.
El índice S&P Kensho Global Quantum Computing Technologies registra una suba de alrededor del 40% en lo que va del año y más del 160% en los últimos doce meses, lo que indica un creciente interés institucional en el sector que hasta hace poco era considerado meramente experimental.


